PRINCIPIOS

            En nuestra tradición pedagógica la Orientación ha sido una actividad paralela a la Educación, normalmente realizada por expertos, y con carácter complementario respecto a la actividad docente del profesorado. Esto ha facilitado que su desarrollo haya estado más vinculado a las disciplinas de las que se nutre (psicología y pedagogía) que a los procesos de enseñanza/aprendizaje. Actualmente esto ha cambiado, al menos desde el punto de vista teórico y legal.

            En la Ley Orgánica 2/2006 de Educación se sitúa la orientación educativa como un principio en que se inspira el sistema educativo español. En los Principios generales  de la Educación Secundaria Obligatoria se prestará especial atención a la orientación educativa y profesional del alumnado. En los Principios pedagógicos en que se basa esta etapa se dice que “Corresponde a las Administraciones educativas promover las medidas necesarias para que la tutoría personal del alumnado y la orientación educativa, psicopedagógica y profesional, constituyan un elemento fundamental en la ordenación de esta etapa”. Entre las funciones del profesorado se encuentra “La tutoría de alumnos y alumnas, la dirección y orientación de su aprendizaje, en colaboración con las familias”.

            La Ley 17/2007 de Educación en Andalucía (LEA) establece entre los objetivos de  la ley, potenciar la orientación educativa como medio para el desarrollo personal y como garantía de una respuesta educativa ajustada a las necesidades del alumnado, así como la evaluación educativa como instrumento de mejora de los procesos de enseñanza, de los resultados del aprendizaje y de la organización y funcionamiento de los centros docentes. En el artículo 7 se establece que los alumnos tienen derecho a la orientación educativa y profesional.

            El que la orientación se enfoque dentro del modelo educativo, conlleva los cinco principios fundamentales de la misma, que son: primero, el diagnóstico del sujeto y del contexto en que el sujeto se encuentra; segundo, la realización de una intervención con carácter preventivo; tercero, las intervenciones se adecuan a la evolución del sujeto; cuarto, las intervenciones se dirigen no sólo al sujeto sino también al ambiente, de ahí la nota ecológica de la Orientación. Y quinto, donde el individuo es un ser libre y responsable.

            La Orientación como disciplina genera una gran variedad de modelos de intervención para afrontar las distintas actuaciones orientadoras en un contexto determinado. Los modelos de intervención nos ofrecen diferentes posibilidades de acción, desde un modelo de intervención directa e individual (Modelo de Counseling) a un modelo de intervención indirecta individual y o grupal (Modelo de Consulta), pasando por los modelos de intervención grupal (Modelo de Servicios, Modelo de Servicios pero actuando por programas, Modelo de Programas), sin olvidar el modelo de intervención a través de medios tecnológicos. Cada uno de estos modelos supone una estructura organizativa diferente que va desde el orientador como agente único, al orientador u orientadora como educador y consultor sobre los diferentes agentes educativos y orientadores; de una implicación mínima del centro a una mayor participación; de considerar a la orientación como algo periférico y marginal a algo más integrado en el proceso educativo.