LAS COMPETENCIAS QUE DEBEN TENER LOS TUTORES Y TUTORAS EFICIENTES

       Dentro de las competencias clave de todos  los profesionales del presente y el futuro y concretamente aquellas que deben estar presentes en un tutor o tutora como  habilidades y conocimientos que necesitan  para poder ofrecer la formación apropiada a su alumnado  nos encontramos:

1.- La  capacidad  de autonomía es decir, la capacidad de realizar la tarea tutorial de  forma independiente, ejecutándola de principio hasta el final, sin necesidad de recibir ninguna ayuda o apoyo. Esta capacidad de trabajar de forma autónoma no quiere decir, no obstante, que en ciertas etapas o tareas concretas el tutor o tutora  no pueda ser asesorado. Para el desarrollo de esta capacidad son imprescindibles ciertos aspectos y una serie de actitudes que lo conforman como son:

       Para el desarrollo de esta capacidad es fundamental  la Inteligencia emocional  Los tutores y tutoras  deben conocer y poder controlar sus propias emociones para poder ayudar al alumnado  a comprender los efectos que las emociones pueden tener en el comportamiento; y no deben emitir juicios.

       Es importante que puedan empatizar es decir que se puedan poner en el lugar de su alumnado para establecer una relación comunicativa y les informen de que están ahí para ayudarles. Deben poder influir y ayudarles  a cambiar para lograr objetivos y superar los problemas.

       Autoconocimiento, autocontrol (Control de la propia ansiedad, impaciencia, estrés o cansancio) y autoevaluación precisa (conocimiento de sus propios puntos fuertes y limitaciones) son aspectos fundamentales que debe dominar.

2.-  La capacidad de relación interpersonal. Por este término entendemos la disposición y habilidad para comunicarse con los otros con el trato adecuado y de una forma asertiva. El ser tutor o tutora implica  ser tutor o tutora de y por tanto para desarrollar esta función es imprescindible esta capacidad de  relación interpersonal.

       Habilidades claves que el tutor o tutora debe ser capaz de dominar y  transmitir:

       Establecimiento de una relación comunicativa positiva. Importancia de establecer una comunicación  fluida y asertiva  al principio de la tutoría, que es donde el diálogo puede ser menos fluido por falta de confianza.

       Gestión de la relación. Permite que se establezca una relación formal de tutoría. El tutor debe ejercer su autoridad desde el respeto y el poder que le otorga su rol y establecer unos canales de comunicación que favorezcan tanto la relación formal como la informal.

       Capacidad de formular  preguntas. Deben ser capaces de saber cuándo y cómo realizar las preguntas oportunas para instar a su alumnado a pensar y hablar de los problemas y las posibles opciones  de su futuro. Es una capacidad de expresión que invita a la reflexión, el análisis, la generalización y la aplicación. Las preguntas  actúan como catalizador para ayudarles a estudiar detenidamente los problemas o cambiar y generar alternativas.

       Capacidad de escucha. Se trata de una escucha activa y empática. Hay que hacer sentirse escuchado a su alumnado. Escuchar es oír con voluntad de entender. Escuchar con atención es siempre una muestra grande de cariño y respeto.

       Comunicación no verbal: Una buena comunicación  no verbal ayudará a lograr confianza y establecer una relación comunicativa favorable. Forma parte del establecimiento de empatía para los tutores y tutoras  el poder captar mensajes sobre el estado de ánimo de su alumnado  a través de la comunicación no verbal, así como conocer lo que comunican con su propia comunicación no verbal.

       Dar y recibir feedback: Dar al alumnado  feedback sobre cómo han realizado una tarea. Asesorarles en cuanto a las formas en las que pueden mejorar su rendimiento. A su vez el alumnado puede dar también ese feedback a su tutor o tutora sobre su manera de proceder.

3.- La  capacidad de resolución de problemas, es decir, la disposición y habilidad para enfrentarse y dar respuesta a una situación determinada mediante la organización y/o aplicación de una estrategia o secuencia operativa -identificación del problema, diagnóstico, formulación de soluciones y evaluación para encontrar la solución.

       Un tutor o tutora debe de estar capacitado concretamente de ciertas habilidades y conocimientos  que conforman esta capacidad:

       Capacidad de asesorar y orientar correctamente, así como de ayudar en posibles dificultades o problemas que encuentre.

       Solución de problemas, identificación de conflictos y supresión de bloqueos. Capacidad de reconocer los problemas de cara  a la relación, y disponer de una serie de estrategias para superar estos problemas. El tutor al ser  un modelo de conducta, debe poder resolver problemas de forma que el alumnado vea que es posible solucionarlos con la reflexión y determinación adecuadas.

4.- La capacidad de trabajar en equipo es la disposición y habilidad para colaborar de manera coordinada en la tarea realizada conjuntamente por un equipo de personas para conquistar un objetivo propuesto.

       Esta capacidad es muy necesaria en un tutor o tutora en la gestión  de las reuniones con su equipo docente. Debe de estar dotado para dirigir dichas reuniones. Implica  establecer un orden del día, cumplirlo en el horario acordado, incluidas con frecuencia la revisión y planificación de la acción y tener las habilidades sociales necesarias.

       También es importante establecer una red de contactos con familias, profesorado y  otros agentes implicados en la educación del alumnado.

5.- La  capacidad de organización del trabajo o, dicho de otro modo, la disposición y habilidad para crear las condiciones adecuadas de utilización de los recursos humanos o materiales existentes para desarrollar las tareas con el máximo de eficacia y eficiencia. En el caso del tutor no solo debe tener esta capacidad sino que es necesario que sea capaz de trasmitirla y enseñarla a su alumnado.

       Aspectos concretos en los que el  tutor o tutora puede desarrollar esta capacidad por ejemplo es  saber cómo ayudar  a su alumnado para establecer un plan de acción:

       a) Planificación de acciones y establecimiento de objetivos

  • Obtener información sobre los objetivos del alumnado.
  • Definir y detallar los objetivos.
  • Planificar la consecución de los objetivos propuestos.
  • Establecer y aplicar procedimientos de toma de decisiones a corto y medio plazo, es decir, pequeños pasos hacia los objetivos.
  • Ayudar al alumnado a generar   las habilidades de autogestión y planificación.
  • Gestionar la evaluación.
b)  Gestión de la información
Los tutores  deben saber dónde ellos y su alumnado  pueden acceder a información con el fin de satisfacer sus necesidades de conocer y comprender en un mundo tan cambiante.

6.- La capacidad de responsabilidad en el trabajo es la disposición para implicarse en el trabajo, considerándola la expresión de la competencia profesional y personal y cuidando de que el funcionamiento de los recursos humanos y materiales sea el adecuado.

       Aspectos claves que un tutor o tutora debe tener:

  • Aprendizaje durante toda la vida.
  • Voluntad de mejorar las propias  habilidades y aprender de la experiencia de otros.
  • Gestión de la información necesaria para la auto-mejora y el autodesarrollo.
  • Actualización en cuanto a recursos y métodos que se sirven de las tecnologías de la información.

7.- Una capacidad clave, es la capacidad de iniciativa o habilidad y disposición para tomar decisiones sobre propuestas o acciones. Si estas propuestas van en la línea de mejorar el proceso educativo, estaríamos hablando de  la capacidad de innovación.

8.- Competencia Digital de los Tutores

       La transformación lenta y progresiva por la incursión de las tecnologías de la información y comunicación en la Educación, demanda y exige de los tutores y tutoras la adquisición de una competencia docente digital. La innovación que supone la inclusión de las tecnologías en la educación, no debe dejar al margen a la acción tutorial.

       El volumen de información que un tutor maneja cada curso escolar: desde datos de asistencia, normas de convivencia, calificaciones hasta información académica; requiere el uso de destrezas instrumentales (conocimientos básicos de sistemas tecnológicos), destrezas didácticas para integrar las TICs en su enseñanza, destrezas en comunicación e interacción social con alumnos, familias y equipos educativos (e-mail, blog y redes sociales), entre otras.

       Si queremos trabajar en modo colaborativo entre todos los agentes educativos tenemos que formarnos y usar las tecnologías, no podemos perder el tren de la modernización educativa.